5 Gadgets inteligentes para ahorrar energía.

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Tener una casa inteligente con todo tipo de dispositivos electrónicos que se conectan entre sí para hacer la vida del usuario más sencilla es caro, pero hay que verlo cómo una inversión ya que, a la larga, usar este tipo de gadgets puede dar lugar a un ahorro significativo en las facturas de los suministros básicos.

Un termostato que ajuste la temperatura a cada momento o una luz que regule su intensidad dependiendo de la luz natural que le llegue pueden ser claves en ese sentido, aunque no todos los dispositivos inteligentes ayudan a ahorrar de la misma manera. Los que más ahorro suponen son los que actúan sobre la temperatura, es decir, termostatos y climatizadores, porque también son los que tienden a tener consumos absolutos más elevados, mientras que otros dispositivos tienen efectos más discretos sobre el gasto.

Termostatos, ventiladores y climatizadores inteligentes

Los termostatos inteligentes más avanzados no sólo pueden autoregularse sin necesidad de que el usuario los manipule (utilizando datos recogidos en sesiones anteriores y sensores ambientales), sino que además pueden ser controlados cómodamente desde su propia app o a través de dispositivos de control tipo Amazon Echo o Google Home.

Los más avanzados de estos termostatos, el Nest Learning Termostat y el Ecobee4, cuestan algo más de 200 € y permiten ahorrar entre un 10% y un 20% en la factura energética del hogar.

Si, además, la acción del termostato se combina con unos aparatos de climatización eficientes que adaptan su funcionamiento a la temperatura y la humedad ambientales, el ahorro puede ser aún mayor. No obstante, los ventiladores inteligentes suelen ser realmente caros y quizás en la mayoría de hogares no compense demasiado instalarlos, al menos no hasta que se popularicen algo más y empiecen a bajar de precio.

Luces inteligentes

El avance en la incorporación de tecnologías inteligentes a las luces se mide más en términos de comodidad que en términos de eficiencia energética, pero eso no significa que no impliquen cierto ahorro, básicamente porque utilizar luces inteligentes permite encenderlas y apagarlas de manera automática y, por tanto, evita dejarse luces encendidas sin querer.

Además, las luces inteligentes suelen usar la tecnología LED, que ya de por sí es mucho más eficiente que las bombillas incandescentes tradicionales.

Aspersores inteligentes

Cualquiera que tenga un jardín con un sistema de riego automático sabe lo importante que es regular adecuadamente la cantidad de agua que se usa en él y establecer cuántas veces al día se van a encender los aspersores, y no sólo por el gasto en agua y electricidad, sino sobre todo porque el césped puede secarse o ahogarse con facilidad si el riego se hace mal.

Por eso instalar un sistema de riego adecuado es muy importante, e instalar aspersores inteligentes, que se autoregulan y funcionan o dejan de funcionar según si llueve o no o atendiendo a la temperatura ambiental es lo más inteligente que se puede hacer.

Detectores de fugas

No todo el mundo necesita un detector de fugas, y quizás si las tuberías de la casa son nuevas y están debidamente revisadas no sirva para nada tenerlo.

Pero por los menos de 50 € que cuesta quizás es buena idea tenerlo, por si las moscas, pues basta con que tenga que avisar al usuario una sola vez para que pueda evitarse una humedad en el techo de los vecinos de abajo, por ejemplo. Cuando la inversión requerida es tan pequeña es mejor prevenir que tener que lamentar.

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